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Pablo Benito – “Daiana murió en mis brazos”, cuenta María, llorando, sin poder dejar de mirar las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad del Sanatorio Diagnóstico que registran la secuencia de los gravísimos hechos de responsabilidad médica que ocasionaron la muerte en pocas horas de Daina, la única hija de María y Leandro. El material fílmico,  es una prueba contundente que,  sumada a muchas más, revelan como la corporación médica privada santafesina se cobró el futuro de una niñita de 5 años y deja a las claras el accionar cómplice de la Justicia local. Tres meses pasaron con un solo un enfermero imputado a quien se le reprocha, apenas, inconducta profesional. Es el primer caso de mala praxis en el país que cuenta con la irrefutable prueba documental de cámaras de seguridad que registran las omisiones, negligencias y encubrimientos de los profesionales que intervinieron en los hechos que culminaron en la muerte de la niña.
Daiana, internada, saltando en la cama, Daiana riendo, Daiana dibujando y jugando con su mamá y horas después, en tiempo real. Minutos después, Daiana gritando de dolor, Daiana sufriendo, Daiana llorando y desvaneciéndose en brazos de sus madre, con los ojitos perdidos y su cuerpo inerte. Para informar casos similares: Pablo Benito 343 5110694 [email protected]

Estás imágenes no deberían hacerse públicas, por respeto a la vida, por la memoria de Daiana, por el doloroso duelo de sus jóvenes padres. Pero son sus padres:  María y Leandro quienes decidieron abrazar el recuerdo, de su pequeña Daiana, luchando por justicia y verdad. Son los padres quienes deciden revelar esta terrible secuencia que muestra a su niña muriéndose y a  enfermeros y médicos especialistas realizando todo tipo de artilugios para limpiar las pruebas de la muerte.Daiana bien secuencia
Fue una decisión difícil, para el autor de esta dolorosa crónica, exhibir esta secuencia fílmica, sin embargo es necesaria la revelación  periodística de una prueba que no ha sido tenida en cuenta para la indagación preliminar de los hechos llevados a conocimiento del Fiscal Penal en turno: Dr. Roberto Apullán, en un primer momento, ni, posteriormente  por el Fiscal General de la provincia, Dr. Julio De Olazabal; a quien los padres de Daina mostraron estas imágenes que pertenecen al expediente.0autorizacion buratti 001
   El Dr. Julio De Olazabal solicitó las actuaciones para analizar, supuestamente, él mismo, las causas que motivan el estancamiento procesal de la causa a pesar de la contundencia y calidad de las evidencias que componen la investigación actualmente.
Hoy, este expediente que parece quemar y se encuentra en manos del Fiscal Penal: De Olazabal, impide a los padres de Daiana, quienes en su carácter de víctimas se han constituido en Querellantes de la causa, acceder al curso de la investigación y a toda clase de información que les debería serles proporcionada. Tal es el caso del resultado de un análisis de sangre ingresado al expediente que podría ser determinante para la causa pero los querellantes, a partir del devenir burocrático del expediente, desconocen a qué oficio del Fiscal refiere.
000Daiana se apaga

Los hechos.

Vamos a decirlo rápidamente y sin especulaciones ni rodeos para que el lector pueda comprender que está frente a un artículo y un “caso periodístico y no ante una imputación judicial. No se usa el potencial porque las pruebas son tan contundentes que la redacción se arriesga a afirmarlo aún ante perjuicios legales que pueda ocasionarnos como autores de afirmaciones sin medias tintas.
La rigurosidad técnica de esta investigación y la veracidad de la misma se sostiene en el diálogo y contacto casi permanente con los padres de Daiana, en el tristísimo estudio y análisis de las imágenes de Daiana durante su internación en el Sanatorio Diagnóstico, la contundencia de las declaraciones testimoniales por parte de los partícipes en las tareas de reanimación y las groseras argucias de los empresarios médicos que incluyeron el apriete a sus trabajadores que, sin embargo, tuvieron en muchos de ellos la valentía de quienes son fieles al juramento hipocrático que supieron rubricar. 
Diana ya se fue

Son las 22:43 del 27 de Agosto de 2014 (las pruebas de la cámara de seguridad que fueron presentadas a la Justicia indican un retraso de 1,18 hs.) Daiana ya partió. El enfermero Manuel Mora intenta, parsimoniosamente, reanimar a la niña con oxigeno en su nariz. Fuera de todo protocolo de urgencia que indica un RPC (Rehabilitación Pulmonar Cardíaca). El Potasio fue letal.


Lamentablemente,  de la misma manera contundente y veraz, debemos informar que Daiana Buratti, falleció por el suministro de Cloruro Potásico, concentrado, por vía intravenosa. El Cloruro de Potasio es utilizado como “inyección letal” en la ejecución de la pena de muerte en Texas EEUU y provoca la muerte instantánea aplicado en un alto estado de pureza
(Ver)
 

000 Adrian colocando suero
El sachet con Potasio le fue aplicado a Daiana por la enfermera: Adriana Sanmartino. Cabe mencionar que el recipiente plástico en cuestión, es notablemente más pequeño que el que contiene la solución fisiológica común a la que se agregan medicamentos para el tratamiento específico del paciente además de que su coloración es ámbar y no transparente como la que correspondía suministrarle a la niña.
  En el caso de Daiana,  la prescripción médica, a partir de una infección urinaria que motivó su ingreso a la clínica, debía contener una dosis de CEFTRIAXONA 80 mg/Kg. día, tal como lo declaró en sede policial el Pediatra Emiliano Sebastián Meza quien recibe a Daiana en la guardia del Sanatorio Diagnóstico el 25 de Agosto de 2014 a las 18 hs. El mismo profesional médico declara a foja 122 del expediente: “Daiana Buratti s/Muerte Dudosa “ (CUIJ 21-06093601), ante la pregunta de si “a su criterio, la patología de la infección de la menor, podría ser causa para originar su muerte”, responde sin dudar y tajante: “NO”. (Ver Meza). 
Meza
Adriana Sanmartino, no sólo colocó suero con una alta concentración de cloruro de potasio a la paciente Daiana Buratti que se encontraba en la habitación 2 cama 1. En la habitación contigua, estaba en internación el menor M. Sartori, a quien se le aplica la misma solución sufriendo los mismos síntomas que Daiana al momento de ser canalizado para el suministro del medicamento que resultó ser Cloruro de Potasio (VER). Tanto M. Sartori como Daiana se quejaban desesperadamente por el dolor y el ardor que producía el líquido que se introducía en sus venas. Estudios científicos a partir de las experiencias médicas demuestran que la administración de altas dosis de Cloruro de Potasio, “en contacto con la piel, puede producir severas quemaduras y si se inyecta por vía intravenosa sin diluir causará serias quemaduras y una muerte lenta y dolorosa. 

 

000 Piatti y Buratti reclaman

Garbiela Piatti y su esposo Raúl Sartori, son testigos y víctimas de la muerte de Diana. Su hijo estaba en la habitación contigua, internado, con los mismos síntomas. Preservaron el sachet que constituye una evidencia concluyente de que se había suministrado Cloruro de Potasio concentrado a los pacientes del Diagnóstico.

Estas son las terribles imágenes que muestran las cámaras del Sanatorio Diagnóstico y que se encuentran anexadas al expediente, cuando se puede ver a la niña de apenas 5 años retorciéndose del dolor, a su madre desesperada y al enfermero Manuel Mora, único imputado por el Fiscal Apullan, mirando la escena impertérrito, haciendo caso omiso a las expresiones de Daiana y retirándose de la habitación sin siquiera observar lo que ingresaba a la sangre de quien horas después falleciera con una enorme y visible marca de quemadura en el lugar de la canalización por donde ingresó el Cloruro de Potasio que causó la muerte de la paciente.
En el caso del menor M. Sartori, su vida se salvó a partir del escándalo que se produjo en el Sanatorio en momentos que se intentaba reanimar a Daiana, Gabriela Sartori, madre del niño, percibió que los síntomas que había presentado la nena fallecida eran los mismos que aquejaban a su hijo y que la discusión generada en el pasillo del Diagnóstico, de la desaparición del sachet de suero tenía que ver con lo que ella había percibido en su niño. Desconecto la vía de su hijo, tomo sus pertenencias y huyó… Tuvo una precaución absolutamente intuitiva, reguardó el envase en el que pudo leer en letras rojas “Cloruro de Potasio”. Se lo entregó a su marido, el abogado Raúl Sartori, y este lo puso en manos de Miguel Gerlo, tío de Daiana, indicándole la circunstancia que luego Gerlo denunciaría ante la policía y que figura en el acta sumarial suscripta por la Oficial Sub Aydte Meza Patricia “se procede al secuestro del envase plástico que este (Gerlo Miguel) tenía en su poder, el cuál contenía líquido de color ámbar con la inscripción en letras rojas de CLORURO DE POTASIO anexado a este una zonda de  suministro de medicamento por vena (envase que le fuera entregado por el padre de un menor que estaba internado en la Habitación 1 de dicho nosocomio, siendo el nombre del Padre Raúl Sartori, que le manifestó que su hijo comenzó con la misma reacción, casi al mismo tiempo que aparecieron los síntomas a la niña Buratti”:
“Casi al mismo tiempo”, dijo el padre del niño que salvó su vida por el arrojo de su madre. ¿Por qué ocurrió antes la muerte de la niña y M. Sartori pudo salvarse? Aquí viene la participación necesaria, negligente y temeraria de más profesionales en la responsabilidad por la muerte de Daiana Buratti.
Relata María, madre de Daiana, testimonio que se encuentra, también en el expediente: “Vino una enfermera, le colocó la medicación y ella empezó a gritar de dolor. Me pedía que le sacara la aguja, me decía que le dolía. Más que nada me decía que le provocaba ardor y que le quemaba. Yo le avisé a la enfermera y me recomendó que la sacara a pasear un poco, que la bañara. Cuando volvimos a la pieza, comió, dibujó, y se sentía mejor.

… Continúa María que “cuando pasó la médica a verla me preguntó por qué no tenía la medicación. Le explicamos lo que había pasado y me dijo que no hiciera caso y que se la colocáramos igual, que era importante porque era el último día del tratamiento”:
Una hora después la habitación se llenaba de médicos, terapistas y enfermeros de todo el Sanatorio se agolpaban alrededor del cuerpito de Daiana, intentando devolverle la vida. El esfuerzo era inútil y ellos lo sabían, con la niña muerta, la Dra. Ma.Cecilia Cuevas MP 5482, Pediatra Nº 2906044, informó a los profesionales, que acudieron en su ayuda, al preguntársele que había pasado “le administramos, por error, Potasio”.

El certificado de defunción explicando los motivos de la muerte de Daiana Buratti, omite mencionar el suministro de potasio, tal como relataron en declaración testimonial los demás profesionales. Se remite a relatar las tareas de reanimación realizada a la niña, menciona la administración de adrenalina por parte de los cardiólogos, vía intravenosa, de adrenalina y encubre su propia orden relacionada al “error”. Por la misma vía introduce Gluconato de Calcio a Daiana. El Gluconato de Calcio es indicado para contrarrestar los efectos de la Hiperpotasemia cuadro producido por el exceso de Potasio en sangre que ataca al corazón, precisamente el efecto buscado en las ejecuciones de la pena de muerte a través de la inyección letal de Potasio aplicada en Texas (EEUU)

certificado defuncion 001

El certificado de Cuevas iba a iniciar una serie responsabilidades en torno a un delito derivado del “homicidio culposo y/o abandono de personas” que originara la muerte de Daiana. Comenzaba la articulación de un protocolo secreto ya no de los médicos en su rol de Galeno sino como empresarios cuidando el negocio de la salud (o el comercio de la enfermedad, como prefieran) que iba a derivar en una serie de conductas de encubrimiento y tergiversación de los hechos que comienza con los enfermeros, continúa con médicos empleados, sigue con médicos empresarios, responsables del área tercerizada de Neonatología y Pediatría del Sanatorio del Diagnóstico, se prolonga con la propia entidad médica y tiene su cierre de impunidad con las actuaciones del Fiscal Roberto Apullán y se eleva al El fiscal general de Santa Fe, Julio De Olazábal, quien se encuentra analizando ¿o resguardando?
La infinidad de pruebas testimoniales y la existencia de imágenes que no dejan dudas del primer caso de Mala Praxis registrada en un video en el país y lo que es peor aún, deja al descubierto las maniobras de encubrimiento de la empresa médica, pasadas por alto (o manejadas por lo bajo) por la Justicia.

 

“Chicos, estas cosas pasan…”

Estas fueron las palabras de Genobeba Beyerdorsf, Pediatra y Gerente de Servicios en Neonatología y Pediatría S.A. creada para diluir responsabilidades penales y civiles a partir del caso en la que Beyerdorsf, fue imputada por el caso Distefano (ver)  la niña prematura nacida en julio de 1990 qué quedo ciega luego de una oxigenoterapia sin monitoreo. Luego de 24 años de negación de Justicia más bochornoso perpetrado por la corporación médica y que se resolvió gracias a la intervención de la Corte Suprema en General y del Dr. Ricardo Lorenzetti en particular.(ver Fallo de la Corte Suprema de la Nación).
Claro para Genobeba Beyerdorsf, “estas cosas” pasan, se encubren, se olvidan y se continúa sin el menor raspón anímico, si la más mínima consecuencia legal, sin reproche alguno por parte de la sociedad, sin mención alguna por los medios locales que prefieren el silencio, la inseguridad sanitaria o tratar a sus hijos en Rosario cuando la salud flaquea, que a enfrentarse uno de los negocios más prolíficos de una ciudad con pocas luces y demasiada oscura.
Leandro Buratti y Maria Rodriguez, padres de Daiana Buratti, son esa linterna que, de vez en cuando, se enciende ante una tragedia, ante una manipulación grosera de los niños y su memoria. Puede, la sociedad, entender (o nó) el riesgo que corren sus hijos, sus ancianos, sus adultos, cuando el dinero compra impunidad en asuntos tan terminantes (y terminales) como la vida, como la muerte. Pero no debe, esa sociedad, nuestra sociedad, dejar solos a ese puñado de dolor que son dos padres a quienes le arrebataron su vidita y hoy tienen los nudillos sangrando y el alma paralítica de vagar golpeando las macizas puertas de una Justicia con hombres y mujeres hipócritas que hoy han burocratizado sus sentimientos amparándose en “imposibilidades procesales”.
Así se da vida a la peligrosa impunidad que juega con la muerte. Te lo mostramos ahora al detalle, si leíste hasta acá, no tendrás que hacer el esfuerzo de seguirnos en el camino de la prueba que prueba (ojalá que la redundancia no valga) como el dinero de la Salud puede enfermar a la Justicia.

 

Mora se toma la cabeza

 

Pruebas del encubrimiento

Así como hablamos de una corporación médica perversa y un sistema judicial corrupto en gran parte de su composición, debemos hacer la salvedad y aplicada a este caso de médicos que declararon ante la Justicia, la verdad de lo que sabían y la participación de personal de la Seccional 1ra., sobre todo del médico policial Dr. Diego Marozzi y personal que se encontraba de guardia en la madrugada del 28 de Agosto de 2014.

La primera impresión es la que vale… a partir de la segunda se miente y omite.

acta procedimiento 001

000funes apariciones

El Dr. Armando Funes fue quien, según los familiares de Daiana, planificó y dispuso de las medidas para encubrir los hechos. Aquí lo vemos como se acerca a Daiana cuando los médicos, sin esperanzas porque sabían de la Hiperpotasemia, escuchan al Jefe sobre los pasos a seguir.

Acta de Procedimiento realizada por el Médico Policial, Dr Marozzi, en la habitación 2 (Pediatría) del Sanatorio Diagnóstico, en donde se encuentra la Dra. Cuevas, la Dra Beyersdorf y el enfermero Mora.
El médico policial exhibe a los presentes el sachet plástico de Cloruro de Potasio que había sido entregado a la policía y pertenecía al menor M. Sartori paciente de la habitación contigua: “El Dr. Marozzi preguntó a los facultativos si el medicamento ese estaba siendo suministrado a M Sartori, via intravenosa y previo suscitarse una situación tensa y cruce de miradas entre Beyersdorf y Manuel Mora la primera en mención manifestó: YO NO DI LA ORDEN DE QUE ESE MEDICAMENTO SEA COLOCADO A ALGUN PACIENTE Y QUE SEGURAMENTE LO HABIAN ENCONTRADO TIRADO POR AHÍ, fue entonces que Marozzi, muy preocupado, preguntó qué medicamento le estaban colocando a Daiana y donde estaba el sachet… Mora responde que LA MEDICACIÓN HABIA SIDO RETIRADA POR UNA ENFERMERA DE MATERNIDAD que colaboró con ellos… se hace presente dicha enfermera de, Marina Rondan de 56 años quien manifestó QUE EN LA URGENCIA PARA REANIMARLA, RETIRA EL MEDICAMENTO QUE TENÍA PUESTO DAIANA, SIN LLEGAR A LEER LO QUE DECÍA, , cabe hacer mención que al momento de realizarse la entrevista con la enfermera la Dra Cuevas Maria Cecilia, se encontraba angustiada ya su vez parecía desconcertada por la situación que estaba viviendo … Cuevas nunca cuestionó los dichos de la enfermera Marina Rondan, ni aportó mayores datos en relación a la medicación que tenía la menor al momento, ella, de ingresar a la habitación.”

 

1 Mora mira el Sachet

 

Claro, la Dra. Maria Cuevas, había sido puesto en conocimiento por los enfermeros Mora y Rondan sobre el sachet de Potasio que habían suministrado a Daiana, razón por la cual, había ordenado inyectar a la niña Gluconato de Calcio para bajar el Potasio en sangre, tal como lo afirman los cardiólogos Adrian Picech (26 años) y María Paula Dumas (27 años) en sus respectivas declaraciones testimoniales

Siguiendo con el Acta de procedimiento del 28 de Agosto a las 8 horas, la Oficial sumariante pregunta a los presentes, Beyersdorf, Mora, Cuevas y Rondan, “si las cámaras de seguridad instaladas en el Área de Pediatría (pasillo y habitaciones) funcionaban y grababan, previo originarse una situación tensa que se vio reflejada en los rostros y miradas que cruzaban la Dra. Beyersdorf y el enfermero Mora, la Dra. Se adelanta a la respuesta del enfermero Manuel Mora y en forma imponente, sosteniendo la mirada hacia el enfermero y no hacia los funcionarios que hacíamos las preguntas, responde: NO…NO FILMAN”

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Pues bien, las cámaras de pediatría si filmaban y si grababan, para desgracia del deseo de la empresaria médica Genobeba Beyersdorf. Esas filmaciones de una importancia probatoria crucial fueron ignoradas durante los 3 meses que lleva la investigación, por el Fiscal Apullán primero y De Olazabal, después. A partir de esas imágenes se puede cerciorar:
Culmina el acta con una situación tensa pero que puede ser explicada, en su grosería a partir de un secreto no tan guardado por la corporación médica y es el matrimonio que conforman la Dra. Genobeba Beyersdorf con el DR. JULIO ENRIQUE GLEIZES. Gleizes fue durante largos años miembro del Consultorio médico forense judicial de la 1era circunscripción como “Medico visitador”, cargo que pasó a ocupar su sucesora la Dra. María de las Mercedes Montijano. Es Montijano quien resulta ser la forense de Daiana Buratti y protagoniza un hecho grave con él médico policial Dr. Diego Marozzi, suceso que consta en el acta de procedimiento mencionada del 28 de agosto y se puede leer textual del escrito: “… Marozzi solicita autorización para hablar colega a colega con la Forense, Dra. Montijano, a quien, a partir de no presentar anomalía alguna la historia Clínica de Daiana Buratti, le indicaría que sustancia debía buscar en el cuerpo de la menor, teniendo en cuenta que hubo secuestro de CLORURO DE POTASIO en la habitación contigua y había sospecha de que el mismo había sido suministrado a Daiana Buratti, diligencia que fue avalada por el Dr. Apullan a fin de unificar criterios y llegar a la verdad. Que atento a lo dispuesto, el Dr. Marozzi, desde su teléfono particular se comunica al celular de la Forense, quien en forma despectiva y soberbia no quiso interiorizarse de los pormenores por parte del médico policial, manifestando que NADIE LE IBA A DECIR LO QUE TENÍA QUE HACER, QUE ELLA SÓLO NECESITABA LA HISTORIA CLÍNICA PARA HACER SU TRABAJO, no dándole lugar al médico policial de emitir opinión alguna, circunstancias que el médico policial puso en conocimiento del Dr. Apullan.”

acta procedimiento 1 001

Claro, teniendo en cuenta que, difícilmente, los médicos y enfermeros reconozcan el suministro de POTASIO por error o negligencia, en la propia Historia Clínica y dado que había sido negado el hecho por el Sanatorio, la S.A. de Pediatría y Neonatología y sus empleados, sólo se puede entender tamaña reacción si se visibiliza que el esposo de la principal implicada, en su grado de “Gerente” de la Sociedad comercial médica, había sido jefe hasta hace pocos años de la profesional “enfurecida” por el pedido del Fiscal y el médico policial. Por supuesto que la autopsia, arrojó “muerte por paro cardiorespiratorio” y no se encontró la sustancia, que no se buscó, por la negativa, de la Dra. Montijano, al requerimiento judicial y policial.

 

Testimoniales que develan el error primero y el encubrimiento después

El 11 de septiembre de 2014 se toma declaración a quienes asistieron a Daiana en las pruebas de reanimación  que se llevaron a cabo sobre la menor Daiana Buratti el 27/08/2014, “en circunstancias en que se encontraba internada en área de Pediatría del Sanatorio Diagnóstico, siendo estos la Dra. Marilina Alvarez (Terapia Intensiva), Dr. Adrián Picech (Cardiólogo), Dra. María Laura Dumas (Cardiología) y Dr. Juan Pablo Pallero Villano (Ginecologo).0Testimoniales medicos

Las declaraciones son tomadas por la Oficial Sub Ayte Meza Patricia, sin la presencia del Fiscal, Dr. Roberto Apullán.

La cardióloga María Paula Dumas, al ser preguntada “si en algún momento la Pediatra (Cuevas) dio a conocer las causas del probable paro. Dumas respondió: nosotras preguntamos cuando llegamos, qué había pasado y la `pediatra manifestó que podía ser la administración errónea de POTASIO.” A continuación al ser interrogada por las indicaciones medicamentosas para la reanimación la joven cardióloga respondió que “mi compañero Adrian (Picech) y yo indicábamos Adrenalina que es lo que nos compete y la Pediatra indicó Bicarbonato y Gluconato de Calcio que se utiliza para bajar el Potasio en sangre”.

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Dumas, dejaba en claro que la sospecha de la Pediatra sobre las “posibles”, causas de la muerte de Daiana era, mas bien, una certeza. Certeza que no se vio plasmada, bajo su firma, en el certificado de defunción ni incluidas en las tareas de reanimación el suministro del antídoto contra la Hiperpotasemia. En el mismo sentido el Cardiólogo, Dr Picech, si bien no reconoció haber escuchado las palabras de la Pediatra, si relató que “escuché que la Pediatra indicó el Gluconato de Calcio, aunque ignoro si, finalmente, lo aplicó.”

0Testimoniales medicos
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El ginecólogo, Dr. Villano, que acude en auxilio de la emergencia se certifica los dichos de Picech y Dumas declarando que “Cuando ingreso a la habitación consultó a la Pediatra si qué había pasado y esta me dice que creía que le habían suministrado, erróneamente, POTASIO, por lo que inmediatamente llamé a la Terapista y a los Cardiólogos, conociendo el efecto del Potasio.

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Más imágenes de una noche en donde el desconcierto y el informal tratamiento a los interno se llevo la vida de Daiana y sustrajo todo tipo de ética y humanidad de los profesionales que se han transformado más en empresario que cuidan su dinero que en médicos que cuidan a sus pacientes.000Enfermero Ladrón

 

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Para informar casos similares: Pablo Benito 343 5110694 [email protected]