contra cantard

El pasado jueves 29 de Junio, frente a la UNL, se concentraron docentes y estudiantes para repudiar al Candidato a Diputado Nacional por el macrismo, Rector de la UNL (en licencia) y Secretario de Políticas Universitarias de Nación, Albord Cantard, que ejecuta las medidas de ajuste en la educación superior y no deja cargo sin ocupar. El rectorado, transformado en bunker del PRO responde, sin objeciones de conciencia – ni conciencia – al esquema intelectual de derecha que encarna el pornógrafo de la psicopatía ideológica, Duran Barba.

Pablo Benito – El ecuatoriano disertará en la UNL sobre “Pensar el Estado. Problematizar la nación”. De la pluma y el martillo a los globos, el radicalismo neoliberal blanquea su oscuro proyecto.

Con la presentación de Duran Barba, el radicalismo, que desde 1983 tomó la Universidad Nacional del Litoral, llegó a su punto máximo de utilización electoral por parte de sus apropiadores.
Un amigo supo decirme: “Este tipo – por Corral- es capaz de matar”. La frase me pareció una exageración hasta estos últimos días en que se comenzaron a plasmar operaciones políticas de la más alta violencia en Santa Fe provenientes desde el sector radical universitario que, incluso, apunto a la aniquilación de adversarios políticos en forma personal.
 Embarcados en la aventura personal del grupo de poder que hoy muestra su verdadera cara a la sociedad -luego de haber usado todas las caretas progres y pseudo progres con la que fue enfrentando cada una de las etapas históricas desde el advenimiento de la democracia- el rostro de la derecha más rancia de la cultura Argentina ingresa a la UNL de la mano de su actual rector y candidato a Diputado nacional –Albord Cantard.
Atrás quedaron aquellos lunes de Paraninfo que instaló a la UNL a la cabeza de una década – los 80- y sus expresiones más “evolucionarias”.
Ayer mismo, una concentración de la comunidad universitaria frente a rectorado, oficializaba la tensión existente entre un modelo neoliberal educativo y político conservador y la tradición de una casa de altos estudios que supo albergar las expresiones humanistas y creativas transformándose hoy, desde la oficialidad de la autoridad académica, en caja de resonancia de las teorías sociales hegemónicas del pensamiento que expresa el operador experto en manipulación de masas, Duran Barba.
Por supuesto que no es la fatalidad de un viraje histórico perverso lo que se impone. Siquiera se trata de una corriente de pensamiento que tiene un plan para la educación argentina, apenas se trata de unos pocos adictos al Poder – al “no poder” resolver vaya saber qué cosas personales- quienes en su afán de mostrarse más diabólicos que el diablo, someten a la vergüenza de la antiética y antiestética a una institución que hoy denuncia a sus autoridades de facto y su proyecto absurdo del control social por vía de la conquistas de todas las vías de transmisión del pensamiento.
Siquiera es una mesa chica. Menos aún una logia masónica con un plan. Son apenas un par de tipos, Corral y Cantard – no más – que incluso embarcan a su entorno más cercano que parecen zombies defendiendo lo que siquiera conocen. Tan zombies que siquiera dan cuentas de que son ellos la carne para la futura carroña. Los precursores mismos de este monstruo ciego fueron entregados. Barletta y Storero como cadáveres colgados de la plaza mayor – como ejemplo-miran absorto en lo que se ha convertido ese hobbie de construir poder que amasaron y abastecieron de harina en los comienzos del presente milenio y fines del pasado (y pisado).

Esta yunta de cabezones se comió el personaje de Frank y Claire Underwood en House of Cards y pretenden que todo se resuelva tan rápido como lo que dura una temporada de la emblemática serie de Netflix.  La traición, en política, no es un dilema moral. Es una herramienta para quienes invocan representaciones de ideales, proyectos y masas. No es un fenómeno moderno – en todo caso ahora se percibe más – pero descubrir la traición, el engaño y la mentira como llave no puede tener la irresponsabilidad del niño con juguete nuevo. Traicionar a todos todo el tiempo no es siquiera aconsejable por otro que no sea un vendedor de engaños y profesional del consejo a otros.
Duran Barba, en una Universidades nacional, pública, gratuita y social es más grave de lo que parece y a la vez más inofensivo de lo que resulta. Es apenas el parcial que deben rendir un intendente y un rector. No tiene otro objetivo más miserable que ese. La gravedad está en la naturalización de la presencia magistral de un “vivo” presentado en un marco académico.
Sólo con imaginar al ecuatoriano y su teoría de la “psicopatía exitosa” en donde hasta no hace mucho se sentó un Fernando Birri, un Bayer, una Beatriz Sarlo, Saer, Rafael Alberti o el joven Garcia Marquez, da escozor  y debe asombrar, revelar.
Duran Barba, hace mucho que está en la UNL, incluso se puede decir que el ecuatoriano es inofensivo si repasamos el proyecto de poder que nació desde Boulevard 2750 y derramó hacia el municipio de la ciudad, la Casa Gris provincial, el sistema judicial provincial, el Consejo de la Magistratura nacional para controlar la Justicia Federal también con otra pata – o garra- en la Corte Suprema nacional.

Hoy, montado en los cuerpos radicales que hacen de caballo de troya – o más bien de ganzúa- en la conquista de la Rosada, se desbocan y se muestran. Muchos debieron reconocer que quienes traicionan- hoy- ideales, enemigos y amigos pueden – mañana- extirparte el hígado mientras haces la digestión sin que percibas el tajo del bisturí en tu vientre.