Pablo Benito – Alejandro (Fratacho) Rossi  destruyó, en 2003, a los pequeños y medianos empresarios del transporte mediante la doble pinza de él, como Secretario de Gobierno de Alvarez – por un lado- y Jorge Kiener, titular de la UTA local – hoy Secretario del mismo gremio, pero nacional. El negocio del transporte dejó de ser trasportar gente para obtener ganancias astronómicas embolsando subsidios nacionales. En 10 años, pasó de ser un mediocre abogado burócrata a manejar el monopolio del transporte en Santa Fe, Córdoba, Carlos Paz, Ushuaia, Neuquen, Lomas de Zamora, Tucumán, etc.
En una impune confesión de parte, Agustín Rossi, en Montevideo y siendo congresal del Mercosur, responde a Zuvic, quien lo había sindicado como “magnate del transporte”, reconociendo que era su hermano, Alejandro, ex diputado nacional – y no él- quien supo constituirse como un reconocido empresario del transporte tan prominente como que, en una década, se había transformado en uno de los más importantes del País.  VER

Pero “aquí abajo, abajo”, en la ciudad natal del monstruo de los colectivos, el silencio fue atroz.
El gobierno del radicalismo universitario, se transformó en socio de los Rossi, así de simple como conocido y reconocido por propios y extraños, aunque silenciado por la mayoría.
Si quien lee esto nunca se asomó a la política local, no es periodista. ni un atento lector de los movimientos del círculo rojo, será sorprendido por esta investigación que publicaremos durante setiembre.

Quien es periodista, fisgonea la política autóctona y está algo atento a la calle, hace mucho que lo sabe y lo calla por distintas circunstancias.

Más que un ejemplo.

Más que un ejemplo. Sociedad similar a la del transporte -más pequeña- reside en el Mercado Norte en donde el Ejecutivo pagó con locales – restaurantes y panadería – a los concejales ex-oficialistas que bajaron su mano para recibir la moneda corriente, de esta última década.

Lo que pocos suponían es que Korral esté tan necesitado de dinero para su próxima campaña que haya aceptado otorgarle el poder de la Terminal a los Rossi. En sus manos, el manejo de una terminal en el centro de salida y llegada del transporte de media distancia es, prácticamente, entregarle las empresas al “kirchnerista”. Ya quiso, Rossi, hacerse de Monticas, aprovechando la tragedia y falló. Ahora, con el control de todo lo que entra y sale de una terminal -como la de Santa Fe- tendrián el manejo logístico para hacer lo mismo que hicieron en la ciudad de Santa Fe, junto al socio débil (Romero ERSA-Fluviales), quedándose con todo sin poner nada más que el tarjeteo, ayer en con De Vido, hoy con Dietrich. El dinero no tiene ideología, menos aún si proviene de los sectores más bajos de la sociedad como usuarios y de los trabajadores del transporte como fuerza.
La política al servicio de la guita – como fin y hoy la guita al servicio de la política –sólo porque es periodo electoral- los administradores locales, de los ejecutivos y los legislativos aportaron a la causa empresaria de los Rossi. Eximiendo de Ingresos Brutos, en la legislatura provincial, al transporte o impidiendo que se licite el servicio en la ciudad. Habría que agregarle, regalarle los subsidios del trencito urbano y las dos líneas ilegales que se le dieron, por decreto, al pulpo Rossi –Romero.
Una larga historia de evasión fiscal nacional y tributaria provincial, quiebres de empresas y fragmentación de patrimonio en distintas Sociedades. Estos señores se rieron de militantes y usuarios que siguen coreando sus nombres.
No son k, no son radicales…  SON NEGOCIOS