Pablo Benito – Hacerse dueño de la ciudad y prohibir a Los Palmeras y la Filarmónica presentarse con el Puente Colgante de fondo -para luego dar un indecoroso paso atrás-  es el corolario de una serie de errores garrafales que viene cometiendo José Corral desde que se obsesionó con Gobernador -2019 .
El nerviosismo creció en los últimos días cuando, en Buenos Aires, los celulares se apagaron para él.
Elisa Carrió estuvo en Rosario y dejó cuatro mensajes:  1) No bajó a la Ciudad de Santa Fe; 2) Pidió votar contra Rossi y no a favor de Cantard;  3) Por primera vez denunció al Cártel del Transporte de los Rossi a quienes sindicó como “dueños del transporte en Santa Fe” y a quienes va a investigar. Siendo una concesión municipal, al que investigarían es a quien otorgó esa concesión a dedo y sin licitación, es decir a Corral;  4) Esta vez no le dedicó al socialismo su acostumbrada andanada de denuncias y dejó descansar a Bonfatti.

Carrió tuvo acceso a la información sobre la licitación de la Terminal de Ómnibus de Santa Fe por la que se Corral quiso otorgar una herramienta de poder, inestimable, al Cartel del Transporte de los Rossi para que crezcan hacia el transporte de media distancia y, valga la redundancia, le “picó el boleto” al presidente de la UCR nacional (hasta noviembre…)
El otro desaire nacional, tiene que ver con #CorralPaper y quedó demostrado en la noticia del llamado a licitación, que hará Nación, para la puesta en valor del edificio del Correo. Según la colega Lía Masjoan, Corral transmitió desde Buenos Aires la noticia pero el vespertino no pudo ilustrar la noticia con foto alguna a la que nos tenía acostumbrado el Intendente. El fotogénico y amante de las selfies, Rogelio Frigerio, no prestó su rostro a quien decía ser el Delfín de Macri en la provincia.
Demasiado viento en contra para el juego de José Corral cuando, encima, el partido se juega con pelotitas nuevas – Roy Molina, Laspina, Lehman- si a eso se le suma el nerviosismo del Intendente, que tira a las gradas las pelotas que le quedan picando para la definición, el panorama se le complicó de tal manera que, incluso en el círculo rojo empresarial local y en la propia universidad, ven con ansiado oportunismo la posibilidad de sacarse de encima el salvavidas que, en los últimos meses, resultó ser de plomo.