IMG-20171102-WA0008Pablo Benito – El caso Baraldo es un asco por donde se lo mire. A los hechos –de por sí terrorífico- se suman las agresiones, por parte de la defensa, hacia fiscales y abogados defensores ante la pasividad – cuanto menos- de los magistrados. Tal es así que la querella, al fin de la extensa jornada de este jueves, decidió recusar a la presidenta del tribunal, Dra. Susana Luna, en razón de reiterados abusos e improperios hacia los representantes de la joven madre denunciante. Muestra de lo dicho se pudo oír por parte de  la Jueza ante la recusación, planteada por la querella. En un fallido, mas que elocuente,  manifestó “Yo también soy parte” y “tengo interés en este juicio”, dicho esto ante la mirada atónita de los presentes.
El abogado de la querella Martín Risso Patrón, como así también el Fiscal De Pedro, había sido ya increpado, en su momento, por  el abogado defensor, Abel Bay, que originó una crónica de “cuasi ficción” del colega Juliano Salerno para El Litoral  (VER).

Recordemos que la denuncia fue radicada en agosto de 2014 y la entonces fiscal de Esperanza, Clelia Trossero -luego fue apartada del caso por el ex Fiscal Regional, Fessia-, ordenó la detención de Víctor Baraldo -el abuelo del nene-, el 19 de agosto de ese año. El hombre de 57 años fue formalmente acusado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal, agravado por el vínculo, por ser guardador, por ser la víctima un menor de 13 años y por la reiteración en el tiempo”.
La acusación alcanza al tío de la víctima quien habría violado al menor en repetidas ocasiones y coaccionadolo con su arma reglamentaria ya que se trata de un agente de las fuerzas de seguridad. Todo esto se habría producido bajo la complacencia y el facilitamiento de la abuela del chico, Nidia Noemí Morandini, imputada también en la causa.

El caso comenzó a ser investigado en octubre del 2013, luego de que la madre encontró en el teléfono celular del chico la foto de genitales de un varón adulto. La persona de la foto estaba sentada en uno de los sillones de la casa de los abuelos del chico, donde el menor vivía hasta ese entonces.
Las dilaciones procesales han llegado al absurdo de suspender las audiencias preliminares por la argucia – poco menos que irrespetuosa- de los abogados de la defensa, Jauchen y Bay, de argüir dolores espalda simultáneos el 15 de mayo pasado. (Ver)
Con estos antecedentes y los pormenores de los últimos días de audiencia en donde quedó en evidencia la estrategia de la defensa de embarrar y “podrir” el proceso ante la contundencia de las pruebas es que se llega al día de hoy con una evidente revictimización de quienes debieron pasar por semejante situación de humillación, violencia y abuso extremo.
La Justicia santafesina se juega parte de su ya vilipendiada imagen de burocracia al margen de los mas básicos valores humanos.
Este caso resonante, en términos sociales, que acaparó interés nacional por lo macabro de sus ribetes, apunta a convertirse en una mancha más de un sistema que no reacciona a las demandas de la comunidad de celeridad y respeto a las víctimas.