Por Pablo Benito – Radio Rivadavia, dejó de ser una emisora cuando Ricardo “Coti Nosiglia” se apropió de la señal a través de la familia Cetrá, primero, y de los rosarinos, Whpei, después. Los hermanos Whpei, ayer kirchneristas, hoy macristas “para lo que guste mandar”, son los herederos de la usina de lavado montada por Héctor Yuvonne y Carlos Sergi – un oscuro personaje ligado a la banda de los brigadieres, el tráfico de armas y procesado, hasta su muerte, por el pago de sobornos de Siemens en el caso de los DNI en la década menemista (sobre los fundadores de la fundación ampliaremos).
Fernando Whpei, yerno de Hector Yuvonne, y su hermano Guillermo, se hicieron cargo de los negocios financieros de Carlos y Héctor usando como ariete la siempre útil y desregulada “economía social” mediante sus modestas mutuales -hoy gigantes de la usura y aduana del dinero negro de las offshore que ingresa a la economía formal nacional mediante auto préstamos, contra entrega de garantía de los créditos al público. Esos títulos son cobrados por sociedades offshore limpios de impuestos y control. Un circuito de dinero y flujo constante de liquidez que deja unas pocas migajas en el fisco argentino y nada en el API santafesino.

Aliados del grupo Vila – Manzano, los Whpei, fueron los elegidos por Nosiglia para intermediar en un conflicto de vieja data por quedarse con Radio Rivadavia. Quién los presentó es el dedo índice de Ricardo Lorenzetti, Santiago Remonda – íntimo de Nosiglia (VER) y actual digitador, no tan en la sombras, de la Mutual Ben Hur. Remonda exprimió hasta el hueso la estructura del recientemente fallecido, Néstor Zenclussen, un dirigente mutual de los viejos y un referente en el armado financiero del asociativismo  argentino y latinoamericano. Remonda se presenta, en sociedad, como titular del diario Castellanos de Rafaela arrebatado, mediante asfixia judicial, a Pablo Visconti – hijo de su fundador. En los papeles figura como titular de la Sociedad, el abogado sanjustino y ex socio del estudio jurídico del vice decano de la Facultad de Derecho de la UNL, Gonzalo Sozzo, Dr. Pablo Ranzani (Editora del Centro S.A. VER)

Contacto Whpei-Nosiglia

Santiago Remonda – casado con Magdalena Maria Williner,  importante accionista de la láctea Ilolay-  tendió la mesa para que se sienten a buscar una solución, momentánea, Nosiglia, Whpei, Cetrá y el grupo Vila – Manzano. 
Cómo en el caso de Lt3 de Rosario, los Whpei nada compraron ni se hicieron titulares de acciones de las sociedades, apenas se presentaron como “dueños”, en sociedad y gerenciaron la continuidad del vaciamento de ambos medios prolongando su agonía. Colocaron al frente de la gerencia periodistica, en ambos medios, al ex – periodista Cristian Lavallen y frente al área comercial se sentó “Maradona” – así apodado por el parecido físico con el astro del futbol mundial- un cuadro político educado en la Federación Juvenil Comunista, de la que fuera Secretario General a mediado de los 80, con los “pos grado” de rigor recibidos en Moscú como era habitué antes de la caída del muro. 
Marcelo Von Schmelin, es su nombre y es el lobbyista del grupo. Von Schmelin fue asesor de la Presidencia de Nestor Kirchner y colaborador del ex canciller Rafael Bielsa, jefe de campaña de éste en 2005, cuando se presentó en Capital Federal como candidato a Diputados, repitiendo el cargo como tal – dos años después, 2007- pero está vez como candidato a Gobernador de Santa Fe. 
Bielsa heredó, como operador político, a “Maradona”, quien fue asesor de Carlos Grosso en su intendencia de Buenos Aires (1989- 1992) y mano derecha de Rodolfo  Galimberti, hasta la muerte del ex jefe Montonero en 2002. 
Schmelin, era operador fulltime de Universal Control, una agencia privada de inteligencia y seguridad que el ex montonero había fundado con 4 ex agentes de la CIA a fines del siglo pasado. Von Schmelin, había llegado a Galimberti de la mano de Jorge “Corcho” Rodriguez  de quien era amigo de los tiempos en que se dedicaba, en la actividad privada, a la realización de espectáculos y eventos. El ex marido de Susana Gimenez, hoy implicado en el pago de coimas de Obedrecht, quedó perplejo ante la capacidad intelectual del hoy gerente comercial de Radio Rivadavia, formado en ese semillero de cuadros políticos que fue el Partido Comunista.
Con varios nombres de garantía en el medio, Nosiglia y Whpei, sellaron el acuerdo para salvaguardar a Cetrá, un empresario que se hizo de Rivadavia y refundó Tiempo Argentino por propio encargo de Alfonsín a su ministro, Nosiglia, para tener un contrapeso al poder de fuego de Clarín – cualquier semejanza con el kirchnerismo, ES certeza. 

whpeie

Otros tiempos,pero no hace mucho. Los hermanos Whpei, junto a Patricio Griffin (ex titular del INAES) y Alicia Kirchner, durante una visita que la hoy Gobernadora de Santa Cruz realizara al museo de la memoria en el Palacio Fuentes, Rosario.

Kirchneristas, siempre fuimos de Cambiemos.

Los Whpei, relacionados fuertemente al esquema empresario diseñado por Nestor Kirchner, hicieron fuertes vínculos comerciales con Osvaldo Sanfelice, uno de los artífices de la ingeniería financiera de la familia presidencial. Sanfelice, incluso, fue anfitrión en el Hotel Alto Calafate, en reiteradas ocasiones, de los máximos dirigentes de la “Economía Social” enquistados en el INAES – el ente dependiente del Ministerio de Desarrollo Social al mando de Alicia Kirchner. 
El Hotel, perteneciente a Hotesur S.A., fue elegido por las empresas de los “estafados en la compra de Radio Rivadavia”, para hacer reservas de habitaciones, que luego no ocupaban, mediante las distintas empresas pertenecientes al Grupo Unión de los Whpei.

Las relaciones comerciales -con Hotesur S.A.- por alojamiento no utilizado, no impidió que en la relación de solidaridad de los Whpei con el gestor Kirchnerista, “Bochi Sanfelice”, se extendiera en su generosidad al arrendamiento de inmuebles administrados por la inmobiliaria los Sauces S.A. El propio Juez Bonadio, en el procesamiento a Cristina Fernandez por la causa “Los Sauces”, menciona una operación fantasma por la que el propio Grupo Whpei, mediante la “Asociación Mutual Siempre Joven”, arrendó oficinas en Puerto Madero a la familia presidencial para, supuestamente, instalar en ese lugar las oficinas de la firma. Una de las irregularidades groseras, detectadas, es que el mismo inmueble era arrendado por otra empresa, “Solvencia Crediticia S.A.” (VER),   cuyo gerente, Jorge Barros Carames,  es integrante societario en todas las empresas del Grupo Unión de los Whpei – investigada, la financiera, se descubrió que nunca había ttenido actividad declarada. 
Un aporte más a la hipótesis de que estos “alquileres” superpuestos sean pasibles de tomarse como “retornos” es que el último pago del Grupo Whpei, fue en diciembre de 2015. Días después de que la presidente abandonar la Casa Rosada. 
“Solvencia  Crediticia S.A.” dilapidó – en alquileres que jamás usó $ 2.278.188 y la Mutual “Siempre Joven” tuvo la generosidad de aportar a la familia Kirchner $ 816.992 en concepto de alquileres fantasmas. En el caso de la mutual aparece un nombre, como parte de la misma, que descubre el telón y muestra un nuevo escenario de los hermanos en su variante “macrista”, Astrid Hummel.

Perdida la presidenta… ¡Viva el presidente!

Astrid Hummel,  es parte de la mutual, Siempre Joven – entre otras- y abogada del Grupo Whpei. Hoy, la misma, es funcionaria del Estado Nacional en un rol preponderante para los intereses de los “no dueños” de Radio Rivadavia. Hummel es integrante del directorio del INAES en representación del Estado lo que importa la ilegalidad de su nombramiento, siendo que debe hacer de contralor de un sistema financiero que ella misma integra. 
Extrañó, en el mundo mutual, la publicación en el Diario La Nación del involucramiento de los Whpei en uno de los casos resonantes de corrupción que investiga el Juez Bonadio – un abonado y abonante- del Grupo UNO de Vila & Manzano. Lo cierto es que la razón de esta publicación de las actuaciones judiciales, que el Juez – posteriormente – acomodó, con fórceps, a los Whpei fuera del procesamiento. Bonadío incluyó a todos los “aportantes” generosos a las empresas de la familia presidencial, menos a los hermanos “no dueños” de Rivadaviay LT3 Rosario – entre otros medios.
Se sabe que la publicación fue el “estate quieto” de dos poderosos integrantes del Gabinete presidencial: Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, quienes fueron “traicionados”, por los Whpei, durante la década ganada. 
La historia se remonta a mediados del gobierno de Néstor en donde “no fue magia” que los hermanos pasaran de mutualistas rasos a formar un emporio que hoy maneja  un Banco (Coinag), constructoras, inmobiliarias y hasta empresas Petroleras: GOLDEN OIL S.A.,  creada 01/11/2011 por los hermanos Whpei,  Luis Emilio Ferrari yOscar Antonio Porcelli, (socios en Lancers y Unión S.A.). El mismo día y mismos integrantes nace, también PETROL FGW S.A. – ambas con domicilio, no casualmente, en Mendoza, la tierra nativa de Vila y Manzano.
Lopetegui y Quintana, por el lado del grupo Pegasus – por un lado- y los humildes hermanos, Fernando y Guillermo Whpei, reunieron 13 millones de pesos en 2006 para capitalizar el nacimiento del Grupo Unión. Con ese capital  hicieron funcionar la rueda y “obtuvieron” el financiamiento externo, por parte de una banca offshore radicada en Londres, Credit Suisse International (el mismo banco desde el que Carlos Sergi, “El Benefactor”, desembolsó 15 millones de dólares en coimas a funcionarios menemistas en el caso Siemens VER y por la cual fue procesado, luego de 20 años por el Juez Ariel Lijo -sin prisión preventiva en 2011) , por más de 214 millones de pesos cediendo su cartera de crédito, como garantía, por 10 millones de pesos, mediante una venta al Banco Francés. Mucha fue  la confianza inspirada por los hermanos Whpei, Quintana y Lopetegui, que obtuvieron un préstamo que multiplicó por 20 su capital.

Estacionamieto Medido rosarino: un entramado OFFSHORE

Dicen que entre bomberos no se pisan la manguera y que los fantasmas respetan sus blancas sábanas que los visten, pero también se sabe que toda regla tiene su excepción y entre gitanos culminaron leyendose las cartas.
Los hermanos Whpei se adelantaron y compraron la parte de Lopetegui y Quintana de la sociedad – Grupo Unión- por lo que “figuraba” en blanco y se quedaron con el negocio real que era el negro que procedía de paraísos fiscales y que, en realidad, no era más que un auto préstamo del off hacia el al on-shore.

El enemigo equivocado

Los hermanos eran rápidos pero no lo suficiente como para llegar antes al futuro. En 2012, cuando liquidaron a Lopetegui-Quintana, el Grupo Pegasus se estaba consolidando y no era lo que es hoy ni sus titulares eran parte de la mesa ratona de un presidente – qué, de paso, es empresario. 
Sin mucho espacio temporal para beberse su vaso de sangre, “los ojos del Presidente Macri”, tal como se lo conoce a Lopetegui – Quintana, no le han dedicado energía suficiente a una vendetta que, también en el ambiente financiero, deben ejecutar por los motivos de “imagen” que el propio Corleone, de la ficción, no podría dejar pasar. 
Si los dos aviones supersónicos del grupo Pegasus fueron derribados con una gomera por los hermanos Whpei ¿Qué pueden esperar los trabajadores de Radio Rivadavía y Lt3, entre otros medios, de tamaña psicopatía empresarial?
Tal es la habilidad de los hermanos que invierten millones en limpiarse la usura, que se les pega a la piel, con la lavandina de los premios Nobel de la Paz en mega espectáculos,  de apariencia filantrópica, organizados  por su Fundación “ Para la Democracia Internacional” – nombre que sustituyó al ya quemado, “Fundación Litoral”, creada en 1992 por el criminal todo terreno, Carlos Sergi y su aliado Héctor Yuvonne, actual concesionario del Estacionamiento Medido en Rosario desde 2007. Este contrato con el municipio, que supo anudar con Sergi e involucrando a la representante de Siemens en Latinoamérica, con asiento en Colombia, Sutec S.A. hoy se mantiene como financista de la política y los polìticos que van desde el oficialismo municipal al propio Movimiento Evita. Los hermanos adornando cada nacimiento político que surge en la tierra de Messi y Jordi Puyol, base territorial de los negocios que se financian desde paraísos fiscales.

La compra que nunca fue
“Fuimos estafados”, dijo Fernando Whpei refiriéndose a la “no compra” de Radio Rivadavia hace nada más que un año. La quiebra se origina en la negativa, de los “estafados”, a cubrir $ 1,5 millones de deuda con Sadaic. 
El trabajo sucio, encomendado por Nosiglia, se había cumplido a la perfección. Falta una parte para completar el ciclo y es que el grupo Vila – Manzano, principal acreedor de la radio, se quede con el dial con 0 pesos de inversión.
En la corta vida de la ley de medios, el grupo Uno estaba impedido de tomar Rivadavia por tener ya una AM, La Red, había desembolsado – aparentemente- 3 millones de dólares en 1998 como anticipo de la compra que nunca sucedió. Todo llegó a Tribunales en donde las arenas movedizas de la Justicia transformaron la situación legal de Rivadavia en una conveniente zona gris precarizada.