VER NOTA RECIENTE CON DOCUMENTACIÓN ANEXADA
Pablo Benito – Periodismo Salvaje pudo dar con varios documentos que prueban lo que era un secreto “a voces”. La maestra asesinada en Alto Verde había denunciado, formalmente, la situación de abuso manifestada por una alumna que podría haber derivado en un posible embarazo. Al hecho, visibilizado por la docente, hace sólo tres meses, le siguieron una serie de denuncias de Vanesa Castillo, ante la Policía de Investigaciones (PDI) –Unidad de Investigación de Violencia de Género-  en calidad de víctima. 

Transcribimos, íntegramente – protegiendo la identidad de la menor en cuestión-,el acta escolar redactada por Vanesa.

Acta: “HECHO SUCEDIDO CON LA ALUMNA…. “ fue confeccionada por Vanesa Castillo, el 14 de noviembre de 2017 y comienza relatando que “Siendo las 12,15 horas aproximadamente, mientras me dispongo a juntar mis pertenencias (mochila, bolso, campera y casco) del banco de la galería, la alumna T V –de 7°… me ofrece ayuda, tomando el bolso y la campera.
Mientras intercambiamos elementos, le agradezco y le digo: “vos siempre tan buena…”,  a lo que la alumna responde “no Seño”. Tal manifestación me llevó a preguntarle si estaba bien, y la niña responde “No Seño”. Tal manifestación me llevó a preguntarle si estaba bien, y la niña respondió “más o menos, Seño”. Esto me alarmó ya que asumí que la niña estaba manifestando implícitamente la necesidad de hablar con alguien, es así que ambas permanecimos dialogando junto a una de las columnas. Mis alumnos quedan a cargo de la docente (…).

La conversación luego del “más o menos, Seño”, sigue con, “¿necesitas algo? Sabés que podes confiar en mi?”, luego de un silencio contesta con un “sí” de cabeza gacha, a lo que le sigue “es por mi panza, Seño… (silencio)…”mi pupo”

Le observo su vientre e imaginándome lo que la alumna quiere expresar, le pregunto: “creés que te pasa algo importante?, a lo que la niña responde con la cabeza asintiendo y sin mirar a la docente a la cara. Le consulto por su período, a lo que la alumna responde: “no me venía mucho como antes, y… me venía muchas veces y ahora no” “y yo creía que no me iba a pasar porque me venía algo”.
Le pregunto si tiene novio, a lo que la niña responde que no, y agrega “si, pero no es mi novio y no fueron muchas veces”, intentando conocer un poco más indago sobre esta persona y pregunto sobre la edad, ante este requerimiento la niña se pone incomoda y responde con evasivas, sin precisar nada más que la persona con la que estuvo es mayor que ella.
Indago sobre el lugar donde habría sucedido el o los encuentros: ¿Dónde se veían…? A lo que responde “por ahí”, le doy opciones si o no:¿En la escuela? “No”, ¿En el barrio? “Si”.
Como la niña se muestra asustada, me decido a preguntar por la familia, y si ésta está al tanto a lo que la niña niega, y es allí donde sus ojos se llenan de lágrimas, y dice “voy a hablar con mi mamá, no sé cómo decirle”, la docente le cuenta un poco de su experiencia personal para tranquilizarla, y le sugiere encontrar un momento para decirle a su mamá, porque ella necesita ir al médico y que la controlen y que todos la vamos a ayudar, se hace hincapié en su salud y en el beneficio de que su mamá la acompañe.
Cuando ya no quedan alumnos del turno mañana en el patio, la niña dice que tiene que ir a tratar de pensar de decirle a su mamá, se retira saludándome con un beso y un abrazo, y sale rumbo al portón, luego se vuelve y me dice que  (alguien) todavía está en el comedor. Al final se retira siendo las 12:40 horas, bastante impactada por la charla mantenida me retiro del establecimiento. Una vez en mi casa, hago un llamado al Sr. Vicedirector siendo las 14:45, no logro comunicarme por problemas de señal en su localidad. A lo largo de la tarde hago varios intentos, hasta que logro hacerlo a las 19 horas aproximadamente, dando así inicio al correspondiente protocolo.”

El acta lleva la firma de Vanesa Castillo (DNI  30.350.856) y la rúbrica del Vicedirector  en calidad de recibido.

Denuncia ante la PDI
El funcionario que toma la denuncia es la Suboficial P M, a las 8 hs del 1 de diciembre de 2017. Cómo corolario de dicha presentación la autoridad policial se compromete a brindar “protección de su seguridad, la de sus familiares a la de testigo que disponga a favor”.

Saber la verdad

Nuestro interés excede lo periodístico y pretende arrojar luz sobre lo que, hasta el momento, está siendo ignorado por la Justicia y las autoridades del área educativa y de seguridad, limitando la investigación del caso a un “robo seguido de muerte”, en una débil imputación que omite indagar sobre los antecedentes del proceder de la maestra en los días anteriores a su asesinato. Nos convoca también la necesidad de comenzar a contar y rescatar a Vanesa Castillo, una maestra comprometida con sus chicos al punto de poner en riesgo su integridad física realizando una denuncia por abuso que puede tener – o nó- que ver con el desenlace fatal ocurrido. Hasta el momento ha sido reservado limitando el móvil del femicidio a una discusión menor que derivó en 13 puñaladas arteras y por la espalda, con alevosía y con saña.
El compromiso es con esta seño que se jugaba por los pibes y se encontraba en medio de un proceso de investigación de abuso a una menor. ¿Protegió el Estado a la maestra como debía? ¿Protege a quienes hacen lo que deben en la escuela que es donde supura la violencia doméstica ? Esas preguntas encontrarán respuesta siempre y cuando la investigación judicial avance sobre lo que aquí develamos.