Por Pablo Benito – H, es maestra de una escuela del oeste santafesino. Desde hace un año lucha por una chiquita de 2do. Grado, “N”, con una situación de abandono extrema. La pequeña no posee Documento de Identidad, ni carnet médico. El único papel, que da cuenta de su existencia, es una supuesta partida que certificaría su nacimiento y que se encuentra en paupérrimo estado y hasta manchada con materia fecal. Es lo único que tenía H de N para poder ayudarla.Nunca más

N, la niña, no puede siquiera comunicarse con la maestra ya que no alcanza a pronunciar palabras con claridad, apenas balbucea, tiene la visibilidad reducida. Sufre estrabismo, nunca tratado y oye más bien nada que poco. Su capacidad de compresión es prácticamente nula por lo que su seño, H, lleva un año peleando contra “el sistema”, directivos, funcionarios, etc. Para que pueda ser examinada por docentes de la Escuela Especial 2009, Bernardo Monteagudo, con el fin de recibir un tratamiento acorde si es que se determina necesario. Esta intención lleva un ciclo lectivo sin resolverse por la carencia de DNI y documentaciones reglamentarias de la alumna.
Directivos de la escuela, recomendaron – a H- “tener paciencia” y hasta le sugirieron que sea ella quien tramite el DNI de la chiquita. Algo, que además de inapropiado, sería ilegal. Propuso que sea vinculada al gabinete socioeducativo pero los directivos, una y otra vez, decidieron que debía ser resuelto “entre nosotros”.
El lunes 19 de marzo, H insiste – por intermedio de una hermana, también menor- la necesidad de dialogar con la madre por enésima vez.
El miércoles 21, la madre de la niña se presenta a la salida de la escuela y comienza a insultar a la maestra. Cuando esta le pide pasar a la dirección, para dialogar sobre la documentación necesaria para dar intervención en la escuela especial, es tomada violentamente del brazo y amenazada de muerte insistentemente.

 “Yo a vos te voy a matar, te voy a matar”.

A partir de esa situación límite, y el terror que causa la situación en la trabajadora, H, maestra de primaria, comienza el peregrinar solitario ante la indiferencia de los directivos que minimizan la situación y hasta le proponen a H “dibujar” una licencia psiquiátrica para zafar unos días, hasta que todo se calme.
No se puede dar certificado psiquiátrico a las únicas personas cuerdas y sensibles de este sistema enfermo y patológico de perversos y encubridores.
Los ojos clavados en la maestra, acompañados por una advertencia que parecía ser la certificación de lo que sucedería, no dejaron tranquila a H.
Lo ocurrido, con Vanesa, significó un límite transgredido que las docentes saben que podía haber sucedido a cualquiera de ellas. La inseguridad de ellas  creció con la parsimonia, con la que representantes de maestros, Educación y Seguridad provincial, intentaron disfrazar el asesinato como “robo seguido de muerte”. Esto fue visto como la entrega de las “seños”, que se paran –día a día-  entre el pizarrón y los chiquitos, a una situación que muchas de ellas interpretan como de “vida o muerte”.  Y razones tienen de sobra.
En el día de la fecha, sólo cuenta con la solidaridad y acompañamiento de un grupo de maestras que se han organizado para sobrevivir a la impunidad pos- Vanesa.
Como parte de esa pequeña organización de voluntades que con urgencia y los límites del caso, se conformó en la desesperación, Periodismo Salvaje, toma la responsabilidad de visibilizar y denunciar lo que viven los guardapolvos blancos “allá abajo, abajo” adonde la mirada de los burócratas no llega porque los tapa el escritorio.
NO ESTÁN SOLAS AUNQUE ASÍ LAS DEJEN LOS QUE DEBERÍAN CUIDARLAS.

Esperamos que el lunes la situación de H se resuelva y se dé curso a su pedido como primera medida y desde ya nos ponemos a disposición de las autoridades para intermediar con la víctima. Haremos todo lo que nos indique este grupo de maestras que “bailan solas” con el sólo fin de preservar  a las seños, la última esperanza que nos queda frente a la desintegración social y cultural que gestaron -mantienen y esconden – “los nos representantes del pueblo  de la Nación Argentina”